INAUGURACIÓN Viernes 10 de abril- 20:00 horas
En esta exhibición, Otamendi Cazenave propone un giro conceptual: desplazar el foco de atención del resultado tradicional —la estampa sobre papel— hacia su origen: la matriz. En "No hay mal que dure cien tacos", la madera tallada deja de ser una herramienta de producción para presentarse como la obra acabada. A través de una estética donde la gráfica, el simbolismo y la ilustración convergen, las piezas entablan un diálogo que narra y recrea situaciones de la vida cotidiana. |